24.10.10

Chinófilos y Chinófobos



Chinófilos y Chinófobos...

No hace falta ser muy listo para saber con qué grupo me identifico (seguro que como la mayoría de vosotros, amables lectores) aunque me inquieta comprobar como China cada vez es vista con más recelo por muchas personas. Los chinófobos son cada vez más y eso nos obliga a los que amamos a este país a hacer pedagogía de un modo permanente.

Leí este verano "El Chino", de Henning Mankel. Vi el título en un centro comercial justo antes de partir de viaje, y sin referencias, sin saber nada de él ni de su autor, lo compré y comencé a leerlo. El libro me atrapó al principio. La intriga está muy bien dosificada y además el relato se vuelve muy interesante cuando empieza a contar las peripecias de unos hermanos chinos que en el siglo XIX fueron llevados a los Estados Unidos como esclavos para trabajar en la construcción del ferrocarril (un hecho real este , el de culíes trabajando para la Union Pacific que yo desconocía) Empecé a devorar páginas, pero ya mediado el libro te das cuenta que las tintas empiezan a cargarse el los tópicos de siempre sobre los chinos (que no voy a repetir) y la decepción comienza a aparecer. La trama se vuelve además inverosímil y algunas cosas comienzan a chirriarme demasiado. Esta vez no abandono la lectura como tantas veces hago y sigo hasta el final, comprobando , ya sin duda alguna, como Mankel puede ser encuadrado en el grupo de los chinófobos. En esta referencia en La Vanguardia podéis comprobar a qué me refiero y haceros una idea de la novela.

¡Ay, los chinófobos...! El otro día escuché una frase al vuelo en boca de un ancianito que paseaba pacíficamente con la que supongo era su esposa y un perrito. Al pasar por un flamante bazar regentado por chinos recién inagurado dice: " ¡... tenían que ser chinos... cómo si no hubiese españoles...!"

El local está en un enorme bloque terminado hace poco, donde por ahora no vive nadie y que creo que, dadas las circunstancias económicas actuales, mucho tardará en llenarse. Parece que los primeros valientes que se atreven a invertir en este lugar y a ocupar el primer local son una familia china. Durante semanas han estado preparándose y ahora lo inauguran. En pocos días se llenará de gente. Algunos seguro que, como este señor que antes he citado, critican a los chinos y la calidad de los productos que venden pero no se resisten a entrar y comprar. Pienso en la familia que ha montado este negocio y en que van a ser los primeros que van a dar vida a este bloque tan grande repleto de pisos con las persianas echadas. Da que pensar que en este edificio, paradigma de la burbuja inmobiliaria, sean unos chinos los que empiecen a poner el dinero en movimiento y que encima sean vistos por algunos con hostilidad. El constructor y los bancos en torno a este lugar, seguro que habrán pensado que ojalá otros muchos siguiesen el ejemplo y empezasen a ocupar los otros locales...

¿Por qué mucha gente recela de aquellos que son emprenderores, que se ganan la vida honradamente y que trabajan sin descanso para prosperar y no lo hacen con todos aquellos otros que con el deseo de ganar dinero rápido, fácil y sin trabajar se dedican (como ha ocurrido hasta hace dos días) a comprar inmuebles para revender, a hipotecarse para tener más y más y así poder vender más y más ...

Me acordé de la novela que leí este verano...

¡Ay, los chinófobos!

3 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo contigo. Yo también soy enseñante, y me temo que tendremos que meter horas extras...educando con paciencia china a la gente que dice tonterías "de oídas".
    La semana que viene cumplimos seis años de familia intercultural.
    Un saludo. Patxi.

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  2. Hola José Luis: esta vez no estoy del todo de acuerdo contigo :-))He leído el libro y muchos más de su autor, y sé quien es, su historia, sus ideas, su trabajo en África. Desgraciadamente, aunque el tema haya sido tratado dentro de una novela, tiene, repito, desgraciadamente tiene mucho de verdad y realidad. Siempre que se trata mal a China me pongo a la defensiva, por que tantas veces las criticas nacen de la ignorancia, el racismo, el prejuicio, aunque cuando tocan temas realmente criticables. Si el valor de la intervención de China en África se midiese y juzgase con el metro y en base a lo que Occidente hizo, hace y seguirá haciendo en África, China tendría sin duda y de momento la condena más leve. Pero esa valoración, no puede cancelar responsabilidades, no es inocente por que ha llegado más tarde de los demás en el saqueo del Continente. Desde el punto de vista de un chinófilo empedernido, cual me considero, lamento profundamente que China haya empezado un camino como el que bien se describe en la novela. La cuestión podría ser planteada de esta forma: ¿por que China tendría que ser más ética del resto de los países saqueadores? y podríamos ponernos también otra pregunta: ¿por que tendría que resistirse frente a la oferta, a las facilidades puestas por los gobiernos corruptos que controlan tantos países en África? ¿Por que tendría que alejarse voluntariamente del banquete? ¿Y las criticas de EEUU o de Europa a la práctica de China en África, no nace más de la envidia por lo que ellos no han podido hacer, y China sí, aunque las vistan de los tan maltratados derechos humanos?
    Todas las respuestas serían quizás atenuantes en un supuesto juicio a China, pero no me quitan la tristeza por tener que constatar que Mankell se ha inventado muy poco de la parte actual de la novela, y me duele justamente por que quiero a China...

    abrazos
    Roberto

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  3. Hola Roberto.
    Desconozco la obra y la persona de Mankell (sólo esta novela) y por tanto quizás me he precipitado al integrarlo en el grupo de los "chinófobos". Tú que lo has leído seguro hablas con más propiedad que yo, pero cuando leí la novela algunas cosas no me gustaron nada porque están en la línea (al menos así lo percibí yo) y que tanto me molesta de todos aquellos para los que China es sólo el país de lo negativo y de lo friki. Sin dejar de criticar el autoritarismo del régimen chino ni de ver lo que de mal hace, no me gusta la imagen que en Occidente se da del país y sus gentes, dando la impresión de que en sus habitantes y en todos sus dirigentes TODO es corrupción, censura, crueldad y ambición desmesurada y que aquellos que salen de China y llegan a nuestros países están relacionados con mafias, hacen competencia desleal y no pagan impuestos.
    En la novela, por ejemplo, me pareció delirante eso de una reunión secreta a alto nivel con un plan de "invadir" Africa con millones de campesinos chinos y me resultó contraproducente esa imagen de crueldad tan brutal de algunos de los personajes. No sé ,simplemente no me gustó. Te agradezco tu comentario.

    Un abrazo.

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