13.9.09

Comienza el curso escolar


"No te quejes de la oscuridad, enciende una luz"

Confucio


Este verano tuve una breve conversación con una joven china que trabajaba en un bazar de Fuengirola (Málaga) En muchas ocasiones, debido a los rasgos de nuestras hijas, en fácil entablar conversación con ciudadanos chinos que viven en nuestro país.

Me contaba esta joven (de unos veinte años) hablando de la edad de mis hijas y del curso en el que estaban en la escuela, que su hermana pequeña, de la misma edad que la menor de mis hijas, no se adaptaba a la escuela. El ambiente en las clases le desagradaba y lo pasaba mal.

Me preguntó si mi hija pequeña se sentía bien en el colegio. Me confesó esta chica que comprendía a su hermana, que el los años recientes en los que esta joven estuvo en el Instituto, le resultaba increíble el trato que los alumnos daban a los profesores, como no les hacían caso y como se perdía el tiempo en clase. No comprendía la falta de respeto que los chavales tenían hacia sus profesores, viniendo de un país, como China, donde no sólo a los profesores se les respeta, sino a todas las personas mayores.

Comentarios como los de esta joven china, me entristecen como español y como maestro, que como probablemente sepan algunos de los amables lectores de este blog, es lo que soy. Es la profesión que elegí hace ya mucho tiempo. Hoy en día pasamos por muy malos momentos en materia educativa. Sé de que hablo. La sociedad actual en nada se parece en la que vivía cuando decidí dedicarme al trabajo de enseñar, de transmitir a los niños la fascinación y el estímulo que supone el descubrimiento de las cosas. Aprender es una actividad muy gratificante y además muy útil para la vida. Desgraciadamente la escuela ha ido deteriorándose con el paso de los años. No me refiero ni al al material educativo ni a la instalaciones, que han ido mejorando con el paso del tiempo, como ha sucedido en nuestras casas, que disponen ahora de mas "comodidades" que nunca. Tampoco me refiero al profesorado que (aunque también hay quien no da el nivel, como ocurre en todas las profesiones) está razonablemente preparado y motivado para hacer su labor. Cuando me refiero a deterioro, quiero referirme al mismo acto de "enseñanza -aprendizaje" .

Cuando empecé, la mayor parte de mis energías las dedicaba a preparar con ilusión la materia que iba a enseñar. Pensaba en el modo más atractivo de transmitir "la chispa" que te enciende el entusiasmo por descubrir las cosas, por entender, por aprender. Buscaba lo mejor para motivar a mis alumnos y por mantenerles este estímulo durante el curso. Creo con honestidad que muchos guardarán un buen recuerdo de sus años de escuela como yo también lo tengo. Así como antes dedicaba la mayor parte del tiempo de clase, de mi energía a enseñar las claves del aprendizaje , del saber y del conocimiento de una materia concreta, en los últimos años gran parte de la energía se me va en mantener el orden necesario para que el acto de aprender se pueda llevar a cabo y en burocracia inútil. Pienso que soy un maestro que intenta estar al día en todo. Siempre he reciclado mis conocimientos y adoptado a las exigencias de cada momento.

La escuela es un reflejo de la sociedad y siempre he ido a la par de los tiempos y las exigencias que éstos en cada momento me han marcado, pero ahora la cosa pinta muy mal. A pesar de todo, intento todos los días hacer de tripas corazón y en la medida de lo posible enfrentarme a las difíciles exigencias de mi trabajo lo mejor que sé, sin dejarme la salud en ello, cosa difícil puesto que el maldito estrés siempre me está rondando y mandándome avisos en forma de erupciones de piel, dolores de espalda, de cabeza, insomnio, etc. Intento ( y creo que consigo) mantener la cabeza fría en los momentos más complicados y no dejarme arrastrar por las emociones negativas que cada jornada aparecen por aquí o allá.

Intento hacer mía a diario la máxima de Confucio que encabeza esta entrada e intento agitar la conciencia de todos los que tengo a mi alrededor, es mi deber aunque parezca que siempre me estoy quejando y que parezca infeliz (cosa que no es cierta obviamente) Soy consciente que crear un problema es mucho más fácil que resolverlo y que para los problemas complejos las soluciones también son complejas.

Pongámonos a trabajar .

Me gustaría compartir con vosotros la reflexión que da con las claves del problema que tenemos en educación, muy acertada en mi opinión, que esta semana pasada escuché en Onda Cero, en el programa "Julia en la Onda" , a Francisco Kovacs, médico especialista en la espalda y sus patologías, que en su entrevista con Julia Otero, acaba hablando de educación. Un tema que parece que a todos preocupa, pero en el que no se hace nada concreto y efectivo que haga que comience a girar esta nave en la que vamos todos y que se encamina a no sé donde.

5 comentarios:

  1. Anónimo1:32 p. m.

    Pues sí

    lo que hay en clase es un reflejo de la sociedad. Yo hace mucho que dejé las clases presenciales, con mis 37 años recuerdo clases "normales" en las que los alumnos no escupían, amenazaban, enseñaban el tanga ni masticaban chicle.

    Vivo en Alemania, aquí las cosas creo que no han llegado al nivel español, pero llegarán a juzgar por los programas que triunfan en tv etc
    Cuando vuelvo a España y me subo a un autobús o un metro me parece he vuelto a otro lugar. En 10 años las cosas han cambiado muchísimo y para peor.
    Tengo muchos familiares profesores, mi cuñado dice que ahora que ya no da clases en Barcelona está más relajado porque en los pueblos "los chavales son más sanotes".
    A menudo culpabilizo a los padres de esos niños. A otra profesora de mi familia, cuando tuvo una hora de tutoría con la madre de un alumno la madre le dijo:" por favor, no me haga venir más para hablarme de mi hijo. Mi hijo me pega".
    Sé que suena mal, pero creo que una madre que se deja pegar por su hijo algo hizo mal en algún momento. Comprendo que ahora lo normal es que padre y madre trabajen 10 horas al día y no tengan mucho tiempo para encargarse de sus hijos. Creo que antes éramos más pobres pero teníamos unos mínimos valores y sentido del respeto (sé que suena muy carca y yo no soy nada, pero nada carca!). Ahora veo a la sociedad cada vez más dividida. Hoy hablaba con una amiga de si estábamos llevando a nuestros hijos a demasiadas actividades extraescolares. A los pocos minutos leía en El País la noticia de una niña de 5 años a la que sus padres dejaron sola toda la noche para irse de fiesta.
    Seguramente mientras unos están "demasiado" mimados, a otros no se les dedica nada de tiempo.
    Cuando haciendo zapping en tv veo los Diarios de Patricia etc... si es es lo que tiene mayor audiencia
    ¿¿qué esperamos??

    No soy partidaria de la censura, pero en algún punto medio está lo correcto y algo hay que hacer.

    Las familias están desprotegidas. Los precios de las viviendas (incluso alquileres) han forzado a muchas familias a trabajar de sol a sol sin poder dedicar tiempo a sus hijos. La economía, la precariedad laboral, los medios de comunicación, la ausencia de control y protección...
    y aún así, por mucho que me lo intento explicar, no llego a comprender cómo puede ser que estemos donde estamos. Y tampoco sé qué se puede hacer. Creo que es una tendencia en toda Europa, pero creo que en otros países sí se intenta evitar.
    A mi me parecen muy bien las clases de "educación para la ciudadanía", pero también me gustaría que las cadenas públicas de tv velaran por un mínimo de calidad y dejaran de emitir programas ofensivos hacia la inteligencia humana...quizás si los padres e hijos tuviesen otros modelos, las cosas mejorarían algo.

    Para mi los profesores de mis hijos merecen todo. Me deshago en muestras de agradecimiento y todo me parece poco cuando veo que se esfuerzan en ayudarles. Creo que viendo mi actitud, mis hijos aprenden a valorarlos (por ahora siempre hemos tenido suerte con los profesores). Creo que soy la única madre que conozco que valora tanto esas cosas... incluso dentro de las madres que dedican tiempo a sus hijos. Lo de darle poca importancia y valor al profesorado sí que viene de hace muuuchos años y la verdad es que ser profesor en mi opinión cada vez es más meritorio!

    En fin. Que por muchas vueltas que le doy, no acabo de entender como en tan poco tiempo las cosas han cambiado tanto. Ojo que no me gustaría una escuela como la de hace 40 años...pero sí como la que yo tuve hace 25... como cuando hace 25 años te subías a un autobús ...

    Saludos,
    Eva

    ResponderEliminar
  2. Pues si que es un placer dar clases en China! No solo prestan atencion y hacen esfuerzos, sino que ademas respetan.
    Un saludo desde la tierra amarilla, y como siempre, un placer leer su blog.
    PD: Estas vacaciones, yendo de Holanda a Colonia (Alemania), mientras veia pasar muchas casas rodantes, me acorde de Ud., despues leyendo uno de sus post supe que tambien estuvo en Holanda. Quizas alguna de las casas rodantes que vi, era la suya :)

    ResponderEliminar
  3. Afirmo y confirmo cada palabra tuya...

    Yo elegí esta profesión porque me parecia y sigo creyendo que es, la más bonita del mundo.

    Transmitir a los niños la curiosidad, el afán por descubrir el mundo, por investigarlo, por vivirlo...

    En mi etapa la educación infantil los niños son esponjas. Lo absorven todo. Y además es en esta etapa en la que adquirirán el 90% de las capacidades futuras.

    Por eso me duele en el alma observar como para mucahs familias, la educación infantil es la guardería del colegio, el lugar donde "aparcar" a los niños y cuantas más horas mejor.

    Aún así, cada mañana, me levanto pensando que esos libros en blanco que son mis niños, tienen tantos y tantos capítulos por escribir, que el simple hecho de formar parte de los renglones de su vida, ya es un privilegio.

    Uf...ya me enrrollé...buen curso maestro...aunque ya estemos en marcha...

    PD: ¿no habrá una vacante por ahí verdad, je je?

    ResponderEliminar
  4. La realidad siempre es muy compleja.
    Suscribo tu post José Luis al 100 por cien, al 90 por ciento lo escuchado por F. Kovacs ;-) y consejo la lectura de Mal de escuela, de Daniel Pennac.
    La realidad es dura, y hay hedor a desastre y decadencia, pero no hay que rendirse, como bien dices, y no hay que dejarse ir por el desánimo y el pesimismo. El fracaso absoluto no está escrito en ninguna tabla del futuro, por suerte hay gente que pelea para que así no sea. Aunque es difícil, jo' si es difícil... no te quejes de la oscuridad, enciende la luz.
    Chapeau cómo siempre Maestro.

    Roberto Pili

    ResponderEliminar
  5. Gracias por leerme y por vuestros comentarios... De verdad que os lo agradezco.

    Eva (el civismo de los alemanes es algo que envidio, espero que la tele no lo estropee, y no lleguen nunca al extremo en el que en España estamos)

    Fabi (que envidia te tengo por tener alumnos que desean aprender y respetan a su profesora)

    Shari (tú, por ser colega y por "disfrutar de lo mismo" y sufrir a los mismos "me entiendes muy bien)

    Roberto (leeré el libro que sugieres, seguro que es muy interesante )

    ResponderEliminar

Si eres el autor de alguna de las fotos colocadas en el blog
y no deseas que sea usada aquí,
notifícamelo y la retiraré
  • correo
  •