9.12.06

Humillación pública



En tiempos de la Revolución Cultural, las humillaciones públicas estaban a la orden del día. Hoy he leído que en la ciudad de Shenzhen se produjo hace unos días un acto similar a esos vergonzantes ritos de escarnio público que en aquellos años oscuros dejaban ver destellos del lado más negro de la condición humana.





Unas cien chicas, presuntas prostitutas, fueron mostradas en público custodiadas por la policía y todas ellas vestidas con uniformes amarillos. Las jóvenes eran acusadas de actos de prostitución y junto a ellas figuraban algunos clientes y/o proxenetas. Dieron a conocer los nombres de las jóvenes aunque aparecían con la cara cubierta. Con esta exhibición las autoridades de esta ciudad modelo del desarrollo económico, pretendían hacer el acto inagural de una campaña de dos meses de lucha contra la protitución.


Parece que algo cambia en China, puesto que las imágenes han indignado a muchos ciudadanos chinos que así lo han manifestado en Internet. La presunta imagen ejemplarizante parece que se les vuelve en contra . En un cartel de un foro de internet aparece el siguiente mensaje:
"Ellos sólo se atreven a ir contra los mosquitos pero se asustan de los tigres"

2 comentarios:

  1. Realmente parece increíble que situaciones como éstas sigan dándose.Me pregunto cuántos de los hipócritas policías que las acompañan y de los políticos que ordenaron esta aberración habrán requerido servicios de este tipo, incluso de alguna de estas chicas.Si existe este oficio, como todos, será porque hay clientes ¿no?

    ResponderEliminar
  2. Qué fuerte. Ni me había enterado. Pero sí, es cierto que algo cambia en China. El otro día puse a mis alumnos la película "Fresa y Chocolate", que es estupenda y habla sobre comunismo y libertades personales tan íntimas y necesarias como la libertad sexual y la expresión artística. Le esncantó a todos...
    Un abrazo,

    Chinótopo

    ResponderEliminar

Si eres el autor de alguna de las fotos colocadas en el blog
y no deseas que sea usada aquí,
notifícamelo y la retiraré
  • correo
  •