22.10.12

Las voces de los obreros de China


Interesantes reflexiones de Leslie T. Chang , periodista norteamericana  que durante dos años convivió con trabajadores (principalmente mujeres jóvenes) en las fábricas del sur de China.
Nuestros padres y abuelos quizás tuviesen los mismos sueños e inquietudes en aquellos años de desarrollismo en Europa.
Me he acordado de mi tía, que con unos veinte años emigró  a Alemania y  trabajó en Hannover: Seguro que se parecía mucho a estas chicas de las que habla Leslie.

Estos son algunos extractos de su charla en TED:


... A los obreros chinos no se los fuerza a trabajar en las fábricas debido a nuestro deseo insaciable de iPods. Eligen dejar sus hogares para ganar dinero, para aprender nuevas habilidades y ver el mundo...



... Esta simple narrativa que iguala la demanda occidental con el sufrimiento chino es atrayente, especialmente en un momento en que varios de nosotros ya nos sentimos culpables por nuestro impacto en el mundo, pero también es inexacto e irrespetuoso...


... Xiao Jin: "Ahora, después de que salgo del trabajo, estudio inglés, porque en el futuro, nuestros clientes no serán sólo chinos, así que tenemos que aprender más idiomas"...


 ... Karl Marx vio esto como la tragedia del capitalismo, la alienación del obrero por el producto de su trabajo. A diferencia de, digamos, un zapatero o carpintero tradicional, el obrero de una fábrica industrial no tiene control, ni placer, ni satisfacción real o entendimiento en su propio trabajo. Pero como tantas teorías a las que llegó Marxsentado en el salón de lectura del Museo Británico, en esta se equivocó. Sólo porque una persona pase su tiempo haciendo un pedazo de algo, no significa que ella se convierta en eso, en un pedazo de algo ...



 ... La cobertura periodística sobre las fábricas chinas, por otra parte, resalta esta relaciónentre los obreros y los productos que hacen. Muchos artículos calculan: ¿Cuánto le tomaría a este obrero trabajar para ganar suficiente dinero para comprar lo que está fabricando? Por ejemplo, un obrero principiante en una línea de ensamblado en China en una fábrica de iPhones tendría que soltar dos meses y medio de salario por un iPhone.Pero, ¿qué significa este cálculo, en realidad? Por ejemplo, recientemente escribí un artículo en la revista The New Yorker, pero no puedo darme el lujo de publicar un anuncio ahí. Pero, ¿a quién le importa? No quiero un anuncio en el New Yorker, y la mayoría de estos trabajadores, en realidad, no quieren iPhones. Sus cálculos son diferentes.¿Cuánto tiempo debo quedarme en esta fábrica? ¿Cuánto dinero puedo ahorrar?¿Cuánto tiempo tomará comprar un apartamento o un auto, casarme, o que mi hijo termine la escuela? ...



... Me pregunto qué habría hecho Karl Marx con Min y sus hermanas. Su relación con el producto de su trabajo era más complicada, sorprendente y divertida de lo que se podría haber imaginado. Y aún así, su visión del mundo persiste, y nuestra tendencia a ver a los trabajadores como masas sin rostro, a imaginar que podemos saber qué están pensando realmenteCuando conocí a Min ella recién había cumplido los 18 y dejó su primer trabajo en la línea de ensamblado de una fábrica de productos electrónicos. Durante los siguientes dos años, la vi cambiarse de trabajo cinco veces, finalmente fue a parar a un puesto lucrativoen el departamento de compras de una fábrica de ferretería. Más tarde, se casó con un trabajador inmigrante como ella, se mudó con él a su pueblo, tuvo dos hijas, y ahorró suficiente dinero para comprar un Buick de segunda mano para ella y un apartamento para sus padres ...

 ... Cuando fui por primera vez a Dongguan, me preocupaba que fuera deprimente pasar tanto tiempo con obreros. También me preocupaba que nunca les pasara nada, o que no tuvieran nada que decirme. En vez de eso, encontré a mujeres jóvenes inteligentes y divertidas y valientes y generosas. Al abrirme sus vidas, me enseñaron tanto sobre fábricas y sobre China y sobre cómo vivir en el mundo.Este es el monedero Coach que me dio Min en el tren a casa para visitar a su familia. Lo llevo conmigo para acordarme de que los lazos que me atan a las jóvenes sobre las que escribí, son lazos no económicos, sino de naturaleza personal, medidos no en dinero, sino en recuerdos. Este bolso es también un recordatorio de que las cosas que imaginas,sentado en tu oficina o en la biblioteca, no son como las encuentras cuando realmente sales al mundo...







20.10.12

La honradez te hace libre


Escucho en la radio mientras me afeito antes de empezar mi jornada de trabajo:
"Noticia de última hora. Según ha podido saber esta emisora se está produciendo una importante redada contra el fraude fiscal, la fuga de capitales y otros delitos. Hay cursada  orden de detención para un centenar de personas..."

Por un instante pienso que ya era hora de empezar, aunque me resulta raro porque de un tiempo a esta parte se han evadido en un solo año más de 200.000 millones de euros, además de decretarse inútiles y nada edificantes amnistías fiscales,  así como vergonzantes rescates (que todos estamos pagando y pagaremos) a una banca tan ambiciosa como carente de escrúpulos y además negligente (pero sabedora ¡ay! de que "siempre gana", como estamos viendo) ...  y no ha pasado NADA.
Resulta raro una operación de este tipo, pero bienvenida. Hay que empezar ya a limpiar... pero... Sigue el noticiario  y ..." Se ha procedido al registro de naves de un polígono industrial regentado por chino...
 ¡Vaya, no es lo que pensaba ...!


No dudo que el señor Gao Ping, presunto cabecilla,  sea un chorizo de cuidado, pero poner el foco de esta manera, rueda de prensa del fiscal de  anticorrupción incluida, sobre la comunidad china, alimentando la leyenda urbana del "no pago de impuestos de comerciantes chinos" , me parece inaceptable.
La visibilidad de esos ciudadanos les hace ser fácil objeto para la manipulación informativa y así hacer creer a incautos y no informados de que ahí está el origen de todos los males, en el "desprecio a las leyes de esos extranjeros que aquí vienen a quitarnos el pan ", pueden muchos  pensar con simpleza.
La chinofobia,  y por extensión, la xenofobia,  se alimentan con el  tratamiento sensacionalista y poco riguroso de sucesos como el que comento.
Resulta decepcionante, frustrante y triste comprobar como "se van de rositas" los verdaderos causantes de esta crisis que padecemos y que parece que no tiene final.
Los que han dilapidado miles de millones de nuestra riqueza como país, siguen ahí, en los círculos de poder, cuando no en el mismo poder.
Los que han llevado a la ruina a miles de familias y se han marchado con indemnizaciones millonarias de bancos que  ahora rescatamos, no han pagado, ni pagarán su mal.
¡ 40.000 millones de euros!  Es parte del precio que nosotros y nuestros hijos tendrán que pagar ...
¡ Y no pasa nada...!



Se deja sin cobertura sanitaria a inmigrantes que ayudaron en su momento a que el país creciese. Se les empuja a irse , un millón menos de habitantes en poco más de un año, sin miramientos, sin que nadie con poder haga nada, mirando para otro sitio... Ahora que se quedaron sin trabajo son ciudadanos de segunda y nadie recuerda  cuando se necesitaban, cuando limpiaban la casa o las babas al abuelo mientras otros trabajan. Cuando hacían ese trabajo ingrato que ahora escasea... Qué injusto.



La mirada que gira al fácilmente visible, ya sea chino, negro o andino, no debe despistarnos del meollo del problema de esta sociedad enferma. A mí no me engañan. Los verdaderos ladrones están en consejos de administración de bancos, grandes corporaciones y sentados en escaños de parlamentos y corporaciones varias. No soy ningún radical peligroso. Me tengo por persona, pacífica, dialogante y nada dogmática, pero esta crisis me está abriendo los ojos de tantas miserias humanas ...
 Posiblemente en señor Gao Ping y sus compinches será condenado merecidamente, pero no olvidemos que son muchos más y con apariencia más honorable los que a diario nos roban.



Hoy, un electricista que ha realizado unos trabajos en casa, me ha mirado sorprendido cuando le he pedido la factura.
 Me responde:
 -Es esa.
- No. Es una nota, aquí no pone el IVA- le respondo.
-Yo no te cobro IVA".
- Prepáramela con IVA y mañana  me paso por la tienda - le digo al final.

Ha debido pensar que soy un imbécil, y quizás no le falte razón. Yo mismo, viendo lo que hacen con mis impuestos , me dan ganas de ocultar como Gao Ping, el dinero que gano, pero es una cuestión de egoísmo. Sí de egoísmo.  Quiero poder seguir  mirándome al espejo sin avergonzarme y poder continuar  educando a mis hijas en la honradez y la libertad . Es cuestión de egoísmo repito. Quiero seguir siendo libre,  ya que tengo el convencimiento de que el ejercicio de la honradez te hace más libre, y yo, egoístamente quiero ser libre y poder dormir con la conciencia tranquila.



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