23.1.11

También nosotros adoptamos a China




Nuestras hijas nos han hecho asumir algo que muchos jamás han sentido, han pensado e incluso  abiertamente no comparten y es  que el Mundo es nuestra patria y que la Humanidad es nuestra raza, la única, pero también somos españoles  y por tanto vivimos y nos sentimos orgullosos de nuestro país, su cultura y  sus gentes a las que pertenecemos, y consecuentemente también  nos duele, nos indigna y nos entristecen algunas cosas que aquí pasan.
Nos pasa a nosotros  como le ocurre  a los franceses, suecos , argentinos, filipinos, japoneses, chinos o senegaleses...
A los hijos se les transmiten los valores y la visión que de las cosas sus padres  tienen,  y porque no somos chinos pero sí amamos al país que nos dio nuestras hijas, ellas se sienten, al menos hasta ahora, cómodas en esta su familia , en esta su ciudad,  en este su país y su cultura, pero también en su vínculo afectivo con China y su historia, costumbres y  cultura, que no viven pero sí aprecian y sienten con orgullo por haber nacido allí.
Adoptamos a nuestras hijas en China y con ellas, en cierto modo adoptamos también el país.
No somos chinos, nuestra cultura no es China ni nunca lo será, pero eso no importa para que China sea algo importante y POSITIVO en nuestras vidas. Porque queremos a nuestras hijas, nada de China nos es ajeno.
Porque también nosotros adoptamos a China y para siempre se quedó con nosotros, las cosas que allá ocurren las sentimos muy próximas afectivamente y cuando se elogia a ese país , también nosotros sentimos orgullo. De igual modo cuando se critica  de modo injusto, se menosprecia o se ofende  a la tierra  donde nuestras hijas nacieron, lo sentimos y nos afecta.
Últimamente no pasa un día en que alguien deje caer su ignorancia, sus prejuicios , o simplemente su "mala leche" sobre China o los chinos.  Nuestras hijas aún son pequeñas y  están en "otro rollo" y no perciben la chinofobia que lentamente se va colando en nuestra sociedad. Lo digo con pesar pero así lo siento. Desearía equivocarme pero percibo que ahora, cuando la crisis arrecia, la mirada  se dirige con envidia y no ya con tanta simpatía  a  "ese gigante" como siempre lo llaman, que crece al diez por ciento anual en términos económicos que  es la fábrica del mundo,   que en algunas zonas tiene los índices de éxito escolar mayores  y además se permite "el lujo" de comprarnos "deuda" a nosotros  tan europeos...

Algunos ahora  llaman a los chinos, sin ningún rubor,  "los judíos del siglo XXI". Deseo que no tengan el injusto trato ni sigan la misma triste suerte que durante siglos  los judíos tuvieron por Europa en general y en España en particular.
El mundo está ya para siempre globalizado. Ese es el mal y también es la esperanza.
Escucho el viernes pasado con atención el programa  "Julia en la Onda"en  Onda Cero . Hablan de la educación en China y faltó tiempo para empezar a sacar los tópicos de siempre, que me da ya pereza reproducir. Al final, la guinda la pone una oyente (la última que interviene al teléfono) que habla del peor tópico de todos, el más doloroso e insultante al menos para mí, viniendo a decir que "China no puede dar ejemplo de nada puesto que allí se mata a las niñas, porque no se las quiere..."Sí, claro y yo añado que en Alemania se odia a los judíos y se les lleva a campos de exterminio y en Estados Unidos se tiene a los negros como esclavos y en España, la Inquisición  quema a moros y  judíos  en las plazas públicas ...


Son tiempos malos para el diferente. Cuando las cosas vienen mal dadas, de nosotros sale lo peor y... esa es la esperanza, también lo mejor.


  

7.1.11

Tengamos esperanza ¡Feliz Año!

Sean estas mis primeras líneas de este "post" de 2011 para desear a todos un feliz Año Nuevo, a pesar de "la que está cayendo y la que (¡ay!) está por caer"

Ayer tarde vi una nueva entrega del excelente "Redes" . Se analizaban los "atajos" que nuestro cerebro plantea para "ayudarnos" a sobrevivir.


Según entendí ayer, en el programa se venía a decir principalmente que cuando la razón se ve desbordada y  cuando el miedo nos atenaza, se ponen en marcha los mecanismos de supervivencia que en su forma menos agresiva se materializan en los prejuicios.
Se decía que los miedos y  los prejuicios, inevitables y necesarios para la supervivencia, se combatían con el conocimiento. Que saber y  conocer nos  ayuda a neutralizar  los mecanismos que muestro instinto pone en marcha por pura supervivencia y que nosotros debemos controlar en la medida de lo posible.

Pienso que el miedo, para que no te paralice, te anule y te destruya, para que se convierta en tu aliado, debe ser combatido con la razón. El conocimiento, como el miedo, también nos salva.
Como ejemplo, me vinieron  a la mente los prejuicios que en España existen hacia los chinos  y que estos días afloran por doquier en todos los medios  con la visita de Li Keqiang.


Un par de horas después , en un programa de tertulia política se hablaba, ¡cómo no! de la visita de Li Keqiang ,  viceprimerministro chino a nuestro país.
En ese programa,  plagado de presuntos periodistas y presuntos analistas políticos se decían una cantidad  tal de sandeces y  tonterías que me hacían revolverme en mi sofá.
Para casi todos, "el número tres" del gobierno chino era una especie de "embajador de un régimen equivalente a la peor de las tiranías imaginables". Pintaban de China  un panorama alucinante, donde  los trabajadores mayoritariamente "vivían  esclavizados en condiciones terribles y trabajaban veinte horas al día por cuatro cuartos".
Se decía que en China se fábricaban productos de ínfima calidad, sin controles algunos y  que luego nos vendían .
Todos, muy exquisitos, venían a poner de relieve la" inmoralidad" que supone que nuestros dirigentes reciban al representante de ese "régimen tan abominable".
Confundir un régimen autoritario con una tiranía es un error que no sé si por ignorancia , interés o una combinación de ambas, se usa mucho en los medios periodísticos. También, confundir a los gobiernos con los estados y a éstos con los habitantes que los pueblan  es otro error también muy extendido.
Este programa era paradigmático de esto que digo. Lo peor y lo que me puso "de los nervios" fueron los  "sms" de los espectadores:
....
"la culpa la tienen los imbéciles que entran en esas tiendas de chinos"
 "los chinos son los nuevos judíos del mundo en el siglo XXI"
"nos están invadiendo"
 "y pensar que antes pedía por los chinitos para el Domund, y míralos ahora"
"chinitos, musulmanitos, zapateritos,.."
"los chinos no pagan impuestos durante cinco años"
"no he visto a ningún chino morirse en España"
 "en mi barrio están comprando todas las tiendas",
 "aquí en Canarias hay más chinos que en China"
"Muchas tiendas de zapatos y juguetes cierran por culpa de los chinos"
 "la industria textil se la han cargado los chinos"
...
Uno de los tertulianos, Miguel Ángel Rodríguez, muy atento a los "sms" "aclaró" que "no eran cinco los años que estaban los chinos sin pagar impuestos, sino tres..."
En fin , para echarse a llorar.
No pude más y apagué la televisión con el firme propósito de no volver a ver más ese programa.
Se me olvidaba decir el nombre : "El gato al agua"en  Intereconomía TV.

No hay duda , la intolerancia , los prejuicios y el miedo más destructivos se ceban con los más ignorantes. Me acordé del programa Redes y del estupendo análisis que de los prejuicios se hacía y de su frase final:



"Si no sabes quien es el otro, le temerás, si lo conoces verás que entre él y tú hay muchas semenjanzas"


                           Lo dicho ¡Feliz Año 2011! Tengamos esperanza a pesar de todo.
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