
Este pasado fin de semana se ha estrenado en España La Maldición de la Flor Dorada, dirigida por Zhang Yimou y protagonizadas por Gong Li, Chow Yun-Fat y el cantante Jay Chou.
No es este el tipo de cine que me gusta y aunque el talento de Zhang Yimou siempre se deja ver (aún en esta película de gran presupuesto y efectos especiales) yo prefiero al Zhang Yimou de las películas intimistas de su primera época.
El director de El camino a casa, Ni uno menos, Vivir, Qui Jiu, una mujer china, (películas todas ellas llenas de sentimientos e incluso de denuncia y crítica social) se ha pasado con su "trilogía de cine épico-imperial" (Hero, La Casa de las Dagas Voladoras y La Maldición de la Flor Dorada) al cine más comercial y del gusto tanto del público chino como de las autoridades, que siempre preferirán el cine épico al de autor, siempre más crítico y comprometido.

Destaco de esta película la siempre bella y magnífica actriz Gong Li, musa y compañera sentimental del director chino, que tras años de alejamiento del que fuera su compañero ha vuelto a protagonizar una película con él.
Artes marciales, espectaculares decorados, vestuario y grandes efectos especiales y sobre todo cientos de extras es lo que más llama la atención en esta película.
Dicen sus críticos que para ser un pretendido relato imperial del final de la Dinastía Tang tiene algunos fallos , como por ejemplo el tratamiento de Emperatriz (que sólo se usó a partir de la Dinastía Ming, algunos siglos más tarde), el color dorado (fundamental en la película) que sólo se reservaba para el Emperador pero no para ningún otro miembro de la familia imperial, bajo pena de muerte incluso, así como el uso de la armadura dorada.

También se critica el vesturario tachado de no ajustado a la realidad de la época así como la semejanza del palacio imperial a la Ciudad Prohibida de Pekín cuya construcción fue realizada quinientos años después. Supongo que todo esto son concesiones al espectáculo y a la grandeza épica que retrata la película. A pesar de todo la película me ha gustado y he pasado un rato muy entretenido viéndola (siempre entretienen las historias de celos, intrigas y pasiones destructoras) También he disfrutado con la realización (los movimientos de cámara por los pasillos y otras dependencias así como en la escenas de luchas, los primerísimos planos,...y sobre todo de la interpretación de Gong Li, siempre magnífica)
No obstante como he dicho al principio echo de menos el Yimou que se acerca a los sentimientos y que al describir personas y situaciones concretas te hace reflexionar y esa reflexión te lleva a observar con ojo crítico las circustancias que esas película reflejan. En mi opinión esto es así en casi todas sus películas excepto las de la "trilogía de cine épico-imperial".









































