26.10.07

Agresiones racistas


A estas alturas todo el mundo ha podido ver la terrible agresión racista de un indeseable hacia una joven indefensa. Esa patada me ha hecho mucho daño y confieso que ha herido mi sensibilidad profundamente. Esa joven podría ser una de mis hijas. Tener rasgos diferentes a los de la mayoría puede ser motivo suficiente para que un ser como el agresor de esta ecuatoriana la emprenda a golpes. La sociedad debe reaccionar y no colocarse de perfil ante estas agresiones que no son una simple falta como nos quieren hacer ver. Parece que no hay un parte de lesiones ni un informe psicológico para que este juez decida ser contundente con el agresor. Para este juez, la contemplación de las imágenes no es suficiente, no es un atestado lo suficientemente claro y definido para ver no sólo agresividad brutal y gratuita, sino abuso y racismo. Parece que este juez es muy "competente" y "responsable" en la aplicación de la ley y en amparar los derechos del agresor, pero poco sensible con la víctima, que (y ahí está la clave) somos todos. A todos nos ha agredido y no acepto tanto celo garantista con el agresor para no aplicar el espíritu de la ley que sostiene como agravante el racismo. No me creo que no exista una interpretación de la ley que permita , al menos durante unos días mandar a este "homínido" a la carcel. No es cuestión de venganza, sino de justicia.
La paz no se construye "entendiendo" al violento y "justificando" las causas, los orígenes de su comportamiento agresivo ( de hecho todo acto violento, analizado hasta el final puede ser entendido), se construye defendiendo a las víctimas primero, castigando al agresor después y por último luchando para que las causas de esta violencia no se vuelvan a producir. En ese orden.
Tolerar la violencia, entenderla, pretender justificarla es el germen de más violencia. Así no se construye la paz. Se construye siendo contundente con los comportamientos antisociales, al principio, cuando aún hay tiempo.

21.10.07

Shanghai tierra de promisión


Hoy he terminado la lectura de "El amante de Shangai", de Michele Kahn.
Cuenta una historia, para mí desconocida hasta este momento, que es la de los judíos que se vieron forzados a emigrar a China (concretamente a la por entonces ""internacional" Shanghai) tras la llegada de Hitler al poder y la consiguiente represión de este grupo humano que, por cierto, sufrió como nadie la intolerancia, la miseria y la indiferencia de una sociedad que miró para otro sitio cuando comenzó el horror. Horror hacia unas gentes inocentes como lo son todas las víctimas de la discriminación social.
China es fondo escénico de las complejas y a veces difíciles relaciones entre estos refugiados que intenta sobrevivir. China y los chinos son personajes secundarios. Sólo son el marco donde interactúan estas personas refugiadas procedentes de Europa. Cuando se nombra a los chinos es casi siempre, para hablar de miseria, prostitución, opio, juego, mafias... Si yo fuese chino me sentiría algo molesto por el tratamiento que se da a los habitantes de Shanghai. He echado en falta en esta novela más protagonismo de los chinos en general y de lo positivo de este pueblo en particular . Yo no soy crítico literario, sino un simple lector así que mis juicios son los que son y tienen el valor que tienen. Por eso me atrevo a decir que es una novela entretenida, con ritmo (a veces demasiado ya que en una página se puede pasar de un suceso a otro mucho más alejado en el tiempo sin continuidad apenas) y donde la autora echa mano de muchos tópicos y lugares comunes sobre China que supongo sirven para asegurar un cierto éxito editorial.
Son interesantes las historias y parece un enorme trabajo de investigación y recopilación de situaciones terribles y conmovedoras muchas de ellas, pero no parece una novela hecha con el corazón. No sé. Es una apreciación muy personal.
Shanghai, ciudad internacional, cosmopolita y escaparate de China al mundo en el pasado y en la actualidad.
Hoy mismo he leído como la China en desarrollo es foco de atracción cada vez más en nuestros días de emigrantes que buscan el futuro mejor no en occidente como hasta ahora, sino en oriente. En este artículo (en inglés) de washingtonpost.com se cuenta como algunos emigrantes buscan en China aparte del bienestar familiar y progreso económico, la tolerancia religiosa y la casi nula hostilidad hacia el extranjero (sobre todo los de procedencia islámica)

11.10.07

Apasionados por China


China entró en nuestras vidas hace ya más de una docena de años. Lo hizo lentamente. Primero era el lugar donde nuestras hijas nacerían y poco más. Muchos tópicos y mucha, mucha ignorancia teníamos sobre China y sus gentes. Con el tiempo hemos ido conociendo más y más de este interesante país que dio la vida a nuestras hijas y al que siempre estaremos agradecidos. Progesivamente, las noticias, los libros, el cine, la música y la cultura china en general empezaron a interesarnos y nos dimos cuenta que cualquier cosa que hacía referencia a China captaba nuestra atención. Llegó un momento en que al notar que en mi entorno apenas había quien se interesase por lo mismo que yo, sentí la necesidad de buscar al menos a alguien que con interés "escuchase" lo que quería decir (ese "alguien" sois vosotros amables lectores). Pocas eran las ocasiones en las que podía compartir con alguien, fuera de nuestra familia, ese interés, así que hace dos años se me ocurrió hacerlo a través de Internet y nació esta bitácora que titulé “Pasión por China” sin pensarlo mucho. Una vez creado el blog, caí en la cuenta que era un título quizás algo exagerado, pero transcurridos dos años noto que ese interés por el país que nos ha dado lo más importante de nuestras vidas va en aumento y aparte de otras muchas cosas que gustan y me interesan intensamente, China cada día cobra más y más protagonismo y espacio en mis gustos y en mi visión de las cosas.

Hoy he escuchado en Onda Cero una entrevista que Julia Otero ha hecho a Marcelo Muñoz sobre el libro que acaba de publicar, titulado “El Enigma Chino”. Para variar, todo lo hablado ha sido en positivo. Este empresario extremeño, pionero de las relaciones comerciales de España con China y conocedor de este país desde hace treinta años, ha sido capaz de transmitir una pasión muy sentida por China. Por sus palabras se desprende, independientemente de cómo sea el libro que aún no he leído pero que sin duda leeré, que siente aprecio, amor y pasión por China. Es reconfortante escuchar algo bueno de China, país tan denostado en los ultimos tiempos y del que sólo se saben tópicos y mucho mucho desconocimiento como a mí me ocurría hace más de una docena de años. Experimento en mi mismo que el conocimiento de los otros, el acercamiento a lo distinto te lleva a la curiosidad primero, después la fascinación y por último el aprecio.

Lástima que “los Marcelo Muñoz”, los que conocen y aprecian a China, no tengan tanto eco en los medios de comunicación como aquellos que ignoran, temen o simplemente desprecian a este fascinante país. Yo soy un aprendiz de apasionado por China y ese cariño por el país nativo de mis hijas va en aumento y nunca se detendrá.

1.10.07

Educación y Sentido Común


Hace tiempo también emití mi particular desahogo sobre algo que me es muy cercano puesto que es esencia de mi trabajo de padre y mi profesión de maestro,: la escuela y su relación con la sociedad. Hoy día primero de octubre , aparte del Día Nacional de China ;-), es el día primero de la "normalidad horaria" del presente curso escolar. Es un buen momento para compartir con vosotros las inteligentes reflexiones, llenas de sentido común del Juez de Menores de Granada Emilio Calatayud (un vídeo en dos partes del que he sabido gracias a mi amiga Lourdes). A todos los que somos maestros, padres o aspirantes a serlo nos viene de maravilla, en mi humilde opinión, este desahogo franco, lúcido y diáfano de alguien que conoce de primera mano las nefastas consecuencias para la sociedad de la mala educación, o lo que es peor la FALTA de educación. Educar es labor de todos y construir la convivencia pasa por aplicar una serie de principios elementales de respeto y compromiso por parte de todo el mundo que desafortunadamente se han perdido pero que es deber de todos recuperar.
El juez Emilio Calatayud desmiente el tópico que se dice en Andalucía de que los "granaínos tienen mala follá". Tiene un excelente sentido de humor y lo principal "sentido común, que buena falta nos hace a todos.


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